"ToDo"

Nada comparable a que te quieran
Nada inigualable a querer


“ To Think or Not to Think ”

Hace unos meses decidí dejar de pensar.

Al principio me dije que me iba a resultar tremendamente difícil, más bien imposible. De hecho así fue durante un tiempo …

Desde que recuerdo he navegando por mi mente y por la de los demás con absoluta dedicación, hasta el punto incluso que este extraño mimetismo que creo con muchas personas, ha propiciado que haya quién me haya requerido únicamente para ello.


Sin embargo, llegó un punto en el que tuve que poner freno, pues aunque disfruto conociendo a las personas en todo su esplendor y en todo su ocaso, ya que eso es lo que realmente configura y da veracidad a quiénes somos y enriquece nuestra alma, parte de mi vida se iba con ellos.

También tuve que engañar a mi mente para que dejara de llevarme por angostos derroteros cargados de insistentes preguntas llenas de inconexas, confusas y dispares respuestas a cuál más complicada. Eso si tenía la suerte de encontrar alguna, pues la mayoría tan sólo he conseguido imaginarla, crearla o ignorarla ... o quizá todo a la vez.

En medio de todo ello me perdía, me encontraba, me buscaba, me volvía a perder y me encontraba aunque fuera a medias. Y cuando llegué a golpearme de frente con ese tope arrogante que me impidió cruzar si quiera con imaginación los confines más íntimos de mi pensamiento, fue cuando decidí parar. Aquello rozaba la locura.

Y aquí estoy … dando esquinazo a tan molesta carga que es esto del pensar y tratar de comprender ya que según se dice (y me dicen), de lo que se trata es de llegar a un puerto en el que ...”tienes simplemente que aceptar y dejarte llevar”...

Mi naturaleza me lo pone complicado ... mucho.

“Pendido”

Tras poderosos terremotos emocionales

queda suspendido en el aire

balanceándose sujeto a

punzantes alfileres apenas perceptibles.




Mientras trata de evitar caer estrepitosamente y que su peso parta el suelo, piensa que posiblemente es el mejor momento para salvar este prolongado mareo que aún cargado de sentido, no ha sabido alimentar su existencia.


El más mínimo empuje puede lograr que definitivamente se desplome o que adquiera fuerza.

El objeto de su existencia aún pende.

"Open mind"

Asombrosa realidad que a veces perturba y sin embargo siempre esclarece.


Sobrepasado el momento de la sorpresa, entra la incertidumbre para acabar dando paso a la clarividencia.


No obstante apostar sin batalla por los acontecimientos venideros asumiendo que a tí llegarán, carece de valor salvo que luches por ellos. Adormecerse esperando a que tu destino te lleve por dónde tú quieres, no resulta algo certero.


Hay que elevar al espíritu con fuerza y confianza para no dejar que decaiga la ilusión por sentirte feliz y si para ello has de luchar incluso contigo mismo derrumbando obsoletos y/o herméticos criterios, adelante, pues avanzar es también ir abriendo nuevos horizontes.




"A mind is like a parachute. It doesn't work if it is not open". Frank Zappa


Al final sumarás victorias, ya que de las derrotas también se puede salir vencedor.

“A solas volando”

Rumbo a destino, atravesando nubes y dentro del relax que el vuelo siempre me produce, no he dejado de pensar con qué fuerza la apatía que dejan las desilusiones llega a manejar tu estado de ánimo.

Desde ahí arriba dónde disminuyen algunas alturas que “a pie te cubren”, tomo más conciencia si cabe, de la grandiosidad de este mundo en el que estamos de prestado y de las mil y una posibilidades que ello lleva consigo. No obstante, en ocasiones simplemente te dejas llevar por la vorágine del correr de los días que no suele propiciar calma a los pensamientos y a veces olvidas que tan solo hay que elevar un poco la vista para fijar nuevos objetivos. De lo contrario puedes correr el riesgo de vivir absolutamente condicionado por muchos aspectos de tu vida; a merced de un destino que has dejado sea dibujado “para ti” y no “por ti”.
Cierto es que ineludiblemente cada uno se mueve dentro de su “Yo” en base “a sus circunstancias”, lo quiera, lo asuma, lo enfrente o no, pero ello no significa que haya que permanecer estático en el punto dónde esas “dependencias” del tipo que sean, te hayan puesto. Entre otras porque si bien, de alguna manera o de todas, “tú” te has dejado colocar ahí, poder tienes para volver a posicionarte. Al fin y al cabo por suerte, por fuerza y porque es así, dotados estamos para acometer tal fin.

Las decepciones que se sufren a consecuencia de recibir aquello que no responde a previas expectativas, te lleva de paseo por la desgana atravesando inundados puentes de decepción para acabar experimentando elevados estados de inapetencia … Peligrosa desidia que si te descuidas mucho, te cubrirá incluso aunque te empeñes en “andar de puntillas”.
No sé qué poderosa magia tiene eso de “andar por los aires” que siempre me retorna al camino que hace tiempo decidí emprender y por el que pretendo seguir. Algo de tiempo para mí, 30 minutos con “Mi Yo” y mis adoradas unas, desechables otras circunstancias”, que ha hecho que recupere mi estado de ánimo para manejar nuevas ilusiones.

Silvia AG