"Convalecientes"

Taponar heridas a base de furtivas veladas que apenas rozan el alba, conduce tan sólo a breves momentos de débil salvaguarda.

Nutrirse a base de consuelos esporádicos, es alimentarse de migajas.

Apoyarse en experiencias ajenas no siempre es cauce para fundamentar las propias. En ocasiones incluso,
puede debilitar los cimientos más sólidos. Además el dolor propio, de por sí enturbado, cuesta explicar por lo tanto difícilmente es entendido y raramente compartido.

Únicamente en nosotros está el curar lo que sangra, pues no sana quién
toma medicamentos con exiguos efectos reconstituyentes, sino aquel cuya predisposición le conducirá a eludir y anular el germen que ocasionó su mal.

El poder curativo emana de dentro.

"Aprender amando"

Voy descubriendo a medida que avanzan los años, que hemos sido poco educados en el arte del Amor.
 

Sin culpa ni culpables, sin embargo ambos juntos, lo cierto es que rara vez se nos ha enseñado desde dónde partir para alcanzar la gloria.

De paseo por mis relaciones y por otras que me han sido relatadas, observo que, con cierta frecuencia, hemos prestado escaso cuidado a la hora de escuchar, ver, oír y sobretodo, sentir. A nosotros para empezar, y a los demás para continuar.


De puntillas, hemos pisado barro con el que nos hemos manchado sin apenas percibir qué nos llevó a ello. En ocasiones, más de las aceptables, hemos salpicado con ese barro a los que detrás o delante de nosotros, que no a nuestro lado, se han acercado o han pedido pase. Probablemente quizás porque no fuimos capaces de saber qué pisábamos, siendo no aptos al tiempo, para comprender que el sendero se cimienta cuando las huellas se dibujan juntas en pro de un proyecto común.

Muchas relaciones han fracasado por encontrarse los seres a destiempo, aniquilando de esta manera, posibilidad alguna de continuidad, pues además suele ocurrir que nadie hace partícipe al otro del punto en el que se encuentra, o por lo menos no con mucha claridad. Es entonces cuando las
desavenencias surgen, aflora la desconfianza, la distancia va haciendo surco y los corazones marchitan. Y es en este punto cuando a menudo surgen los reproches, con uno mismo y con tu contertulio, o lo que es más preocupante, sensaciones reiteradas de parecer injusta víctima de las dagas del desamor.

Tal vez sin en lugar de enseñarnos sólo a guiarnos a través de juicios por otros dictados, reglas y órdenes, algunas casi ancestrales, establecidas acordes al "pensamiento lógico" engullendo la información de manera matemática como método de aprendizaje más bien lineal, racional, se valorase y honrase con el mismo interés, la
empatía, la confianza, los cuidados a otros, el cariño, potenciaríamos la conexión con nuestras emociones, tratando asímismo de identificar en los demás sus estados de ánimo de forma más afectiva, alejando el alimentar tan solo a nuestro ego.

Si empezamos por buscar la felicidad en nosotros mismos, lograremos el conocimiento propio obteniendo así un resultado altamente
beneficioso. Una vez alcanzado, nuestra capacidad para amar sería más certera y elevada, pues frustraciones e insatisfacciones quedarían al margen, dando lugar a conexiones estables y en armonía. Esto sería recompensa para todos.
 
A amar sólo se aprende amando ...

 
y ello nace en el amor hacia uno mismo.






"Abecedario"

A-Amor ... "¿¡Qué si no?!" (Véase "Q").
B-Besos.
C-Calor.
D-Destino.
E-Empatía
.
F-Fé abatida.
G-Ganancia ... ("Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria"-Gandhi)

H-Humor ... Perfecto juego de palabras ...
I-Indiferencia.
J-Jueves ... El último ...
K-Kamikaze en declive.
L-Li
fe.
M-Mirada: ese pequeño gran instante en tu mirada.
N-Nostalgia desinfectada.
Ñ-"¡Ño"! ...(Véase "A · B · C · D · E · F · G · H · I · J · K · L · M · N · Ñ · O · P · Q · R · S · T · U · V · W · X · Y · Z")
O-Olvido.
P-Palabr
as ... Tres ó cuatro ó doce ... Borrosas ...
Q-"¿¡Qué!?", (Véase "A").
R-Retorno malogrado.
S-Sonrisa sincera ... Noble ... Veraz ...
T-Tolerancia.
U-Unión
desintegrada.
V-Valentía.
W-"What now?!" (Se lo robo a Frank)
X-Xilografía en piel.
Y-Yourcenar, Marguerite (escritora francesa): "Hay que escuchar a la cabeza, pero dejar hablar al corazón"
Z-Zarpazo.

"Posibilidades"

¿Dónde estará el zapato que
falta?.  
 

Creí que aún dormía en "La Caja de las Posibilidades", pero cuando la he abierto, después de limpiar las polvorientas capas que la cubrían pues arriconada quedó en el desván olvidada por inútil, he podido comprobar que no estaba. Y no sólo es el zapato lo extraviado. Se me han escapado un par más de "Posibilidades" que ya ni recordaba. 

Bien es cierto que algunas les permití marchar en busca de otro hogar que hiciera mejor uso de ellas; para mí dejaron de serlo. Llega la madurez, las energías se utilizan en hazañas más reales, la visión focaliza su interés en otros aspectos y los logros cambian su sentido o se reconducen.

Más hay otras, no muchas, que aún permanecen en esta "Caja" que nació en mi
adolescencia. Se han alegrado al verme. No es sólo por verse liberadas, sino más bien atraídas por la idea de que por fin pasarán a ser "Deseos Cumplidos", pues ésto es en definitiva lo que acordé con ellas.

He dado pase a algunas para crecer viviendo dentro de mí realizando su labor. Y lo hacen muy bien. Convivimos en tranquila felicidad.

El resto, las menos, deben seguir en su escondite por el
momento. No las he abandonado. Sucede que todavía no he logrado que se consuman; aún no puedo facilitarles el volar porque no encuentro alas suficientes que las sustenten y no quiero que sufran que ya he visto como han sufrido antiguas "Posibilidades" y aunque ya están recuperadas, el camino fue duro y con sabor amargo.

No, esta vez, no. En concreto una de ellas debe salir a la luz en el momento adecuado.  Esta "Posibilidad" nació jóven, la alimenté durante largos años para luego
abatida por el fracaso, abandonarla a su suerte. Y bien mirado, no debe ser así. Me cuesta ... Sigo con dudas ... A veces incluso, desisto ... Pero siempre vuelvo a ella. Así es que me configuraré como digna receptora de este gran "Deseo" para poder entregar lo mejor que en mí nace.

¡Ah! ... ahora recuerdo que el zapato lo entregué a "Mi
Príncipe"...
 
Tendré que hacerme con otro, mejor nuevo que no usado, de naturaleza fuerte como roble macizo que el cristal ... 

... ¡se quiebra!. 
Silvia AG

"Me duelen los ojos"

Me duelen los ojos.

Supongo que es la forma que tienen para decirme que están cansados. No les culpo; me he
servido de ellos sin descanso.

Abriéndoles de par en par sin permitirles pestañear, les he mantenido agotados contemplando
reyertas mantenidas en el tiempo.

Adentrándome en terrenos nocivos, pese a la tremenda oposición de mi
intuición, he impedido el cese de sus llantos.

Implorando consuelo han dirigido sus súplicas al corazón cuando han visto dibujarse las huellas de un
adiós.Ante el dolor se han cerrado fuertemente deseando ser libres.

La rabia ha rasgado sus pupilas mientras la animosidad, perversa, pisoteaba sus pestañas.

Bofetones de una espalda rígida que ha incapacitado su
movilidad, han cegado otros firmamentos.

Recelos empañados en tinta negra han colisionado contra sus "niñas".

Ahora, solicitan asilo. Lo sé, pero es que hay días en los que los interrogantes se duplican prodigando desconcierto y necesito disponer de ellos para verificar mis percepciones. Ellos me ayudan a
reflexionar asistiendo a mi juicio que también a veces, se pierde.

Sin embargo, transijo y me
comprometo a hacer mejor uso de ellos.

Mis ojos necesitan
descansar.

"Entra en tí sin llamar"

"Aquellas personas que no están dispuestas a pequeñas reformas, no estarán nunca en las filas de los hombres que apuestan a cambios trascendentales".

"Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño. Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida. Sin embargo...en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado".

"Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar". 

"La vida es promesa, cúmplela.
La vida es amor, gózalo.
La vida es
tristeza, supérala.
La vida es un himno, cántalo.
La vida es una tragedia, domínala". 
 
"Y si tú me recuerdas alguna vez en solitarias horas, no será por los triunfos y laureles que siembre a fortuna en mi camino, sino por la recóndita armonía que vibró de tus ojos en mi mente, y arrancó, reflejada en mis cantares, tal vez una sonrisa de tus labios".

"¡Por fin!"


Tarde, muy tarde.

Ya lo era ayer...

Tropezar para chocar de nuevo es algo que me he prohibido por siempre.

Llegado el momento de traspasar la barrera, sobrevuelo feliz por encima de las secuelas ...

Allá ...  abajo ... en esa esquina dónde te escudabas

las podrás encontrar.

Como lluvia que al rozar el suelo se funde con él para desaparecer, así de esta forma tan trepidante, todo se ha esfumado.
 

Destinataria involuntaria de este aguacero que como tal, repentino surgió e impetuoso se mostró, he de decir y digo, que insoportable fue el aguantar ese
carácter irreflexivo y falto de coherencia, más intolerable aún se tornó el sobrelleavar inmensa arrogancia que hace de tu vida un lema.



Sin embargo y sobretodo, poco duró. Mis instintos no me dejaron a la
deriva. Supe esquivar garras oscuras que no veían más allá que su sombra y seguir en busca de manjares más regios.


Sabido es que la apreciación de la belleza es extremadamente relativa. Salvo estereotipos que aterrizan en nuestra mente sin permiso bombardeando nuestro día a día con elevadas pretensiones de instalarse como si de una veraz fórmula matemática se tratara y contra quiénes nuestro intelecto arremete, la elección de lo que nos gusta o no, compete a cada uno de nosotros. Por ello es que dando las gracias a esta facultad que nos capacita para discernir, proclamo que en mi belleza no hay espacio para engañosas ironías de poca monta, inseguridades no reconocidas que embisten enfurecidas, codicias materiales ni egocentrismos baratos que solo atienden a un desmedido propio interés.

Por fin silencio, nada más y nada menos que silencio

"¡Eureka!"


Siempre, siempre por mucho que se prolongue, finalmente llega ese instante en el que en posesión de una absoluta e inexpugnable convicción, te inclinas hacia una determinada postura que te lleva al encuentro contigo mismo.

Puede dilatar su llegada. Quizá te irrite la espera. Tal vez debas pelear contra mil interrogantes, casi fenecer en el hastío de la contienda, más como todo, también
pasa y llega tu segundo de tajante lucidez.

Entonces rememorando al brillante científico, lanzamos un ¡Eureka! ... o
similar.

Por fin guardan silencio las exasperantes vacilaciones que jocosas pisoteaban tus hombros bailando sin cesar.

Dónde ayer crecía entusiasmo, hoy resplandece indiferencia.

Angustias
enquistadas se evaporan para perderse definitivamente.

La quietud se instala. El aire se renueva.



Misteriosamente te conviertes en dueño de tu destino y la paz que te inunda será quién guíe tu rumbo.

Es un auténtico estado de bienestar; eres quién
sientes y sientes lo que eres. Y aunque en busca de esta verdad estemos expuestos a dar con ella y sus consecuencias, el resplandor que aporta se convierte en algo valioso, pues ha vencido al error de la ceguera.




"No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad". San Agustín (354-430), obispo y filósofo.