" Bailar acompasados"

 Bailar acompasados supone tarea difícil, ya que no siempre encontramos adecuado compañero de baile.

Si la fortuna te hace digno de ello, verás cómo tu YO florece y cobra sentido. Sales de TÍ para ser
. Liberas silencio para escuchar.

Si te dejas llevar por el baile de sonidos, puedes adentrarte en la suave danza de unas
manos que se entrelazan acortando distancias ... Melódicos susurros que acurrucan dejándote suspendido en el tiempo...

Que dos cuerpos se acoplen creando ritmo
propio, es un camino al Edén.

Nada es comparable al roce de unos brazos que sujetan mientras solo deseas flotar.


No se teme caída por paso en falso, pues siempre habrá
fuerza suficiente para sostenerte.

Rítmicos intercambios de pasión que se entregan sin
espera.

¿Bailas?





Silvia AG

“Guiños al amor”

Salpicar momentos con caricias inesperadas es siempre bien recibido.


Consolar con la suavidad que emana de un acto de este calibre, es algo que deberíamos aplicar con mayor frecuencia, pues la energía que desprende la entrega de un beso, un abrazo, un roce, un tierno contacto visual, construyen fortalezas indestructibles de amor.


Pequeños grandes actos que nos hacen vencedores. Siembran esperanza. Son recetas que nutren nuestra felicidad.

Estos guiños al amor, logran que la paz se asiente en nuestro interior, invitándonos a liberar al alma, a continuar, a no desistir: a tener fé.


…”lo bueno y lo que importa está en los besos…
Y párate a ver,
los que te quieren no miran eso.
Sólo quieren ver ese guiño de ojos
sin complejos”…

¡¡Besos!!

 

"Clearway"

¿Tan fácil resulta?...

¿Romper los lazos de la comunicación es un acuerdo tácito unilateral del que no hay que rendir cuentas?...
Imagino que suele resultar más cómodo optar por este camino ya que al fin y al cabo te mantiene alejado de posibles reacciones que puedan, como mínimo, incomodar y ante las que pocos están en disposición de hacer frente.

Además es una salida que requiere poco esfuerzo. Un corto paso que no genera gran sacrificio y que requiere de muy poco valor. Muy acorde a pusilánimes…

Un asequible escape alcanzado en instantes que da margen al tiempo para que el olvido llegue, pues normalmente lo que se persigue conseguir es que este “espacio” juegue a tu favor dilatando el tener que responder ante tal acto y “el olvido” en este caso es un apoyo fuerte y una apuesta con la que confían contar para socorrerles y así alcanzar la “Zona Libre de Obstáculos”.

Dejando de lado qué es lo que impulsa a cada sujeto a hacer qué en determinadas situaciones, este tipo de reacciones quizá debieran ser un poco más meditadas, pues romper sin más el “conducto” que unía, puede dejar aislada a la persona a la que antes iban dirigidas las palabras, ya que no siempre “el olvido” aparece para ayudar. Silvia AG

"Faltas"

“Faltas” … atravesando con mirada ausente un cuerpo de frente para llegar a otro extraño en la distancia.

“Faltas” … dibujando apáticos silencios heladores.

“Faltas” … cortando confesiones no siempre fáciles de revelar.

“Faltas” … ignorando sollozos nacidos de palabras para otros.
 

“Faltas” … cuando se danza pendiente de la altura de unos tacones que no son los que se sostienen.

"Faltas" ... borrando memoria.

“Faltas” … siempre que no importando, parece ser lo contrario.

“Faltas” … cuando en la penumbra brotan abrazos que a escondidas absorben desconocidas siluetas que desbancan a quién sostiene dolor.

“Faltas” … esculpiendo el amor en cuerpos ficticios desmereciendo calor.

“Faltas” … esperando sólo recibir.

“Faltas” … recogiendo vientos del ayer para levantar tempestades en el hoy.

“Faltas” … faltando.

“Faltas” … permitiendo.

…“Faltas”…

Silvia AG

"¡Feliz Navidad"!



Os deseo una Navidad llena de esperanza en el futuro dónde podáis vivir en armonía vuestros deseos.
Gracias a todos por compartir "Mi Mundo".
Silvia AG

“Ya no hay más. Ya no esperas”

Hubo un preciso instante que aún guardo clavado en mi alma, en el que entendí a aquellos ilusos cegatos que como yo se habían dejado la piel en el camino del deseado y definitivo encuentro.

Un instante dónde dentro de mí vibró una fuerza poderosa y desconocida que me elevó a los cielos para señalar desde arriba justo dónde había encontrado el lugar en el quería permanecer, pues ante mí se hallaba por fin, mi ansiado destino. Supe allí, en ese que ahora defino como “ficticio paraíso” que mi deseo parece ser creó, que mis argumentos tomaban forma mostrándose ante mí en forma de Ideal.


Más un vil sino me esperaba con afiladas y dañinas zarpas que no han dudado en arañar y continuar haciéndolo hasta llevarme al lugar en el que ahora me encuentro y en el que no quiero permanecer.

Perdida la fé, sin anhelos en el horizonte pues han sido todos abatidos, me rindo de rodillas ante la evidencia por tantos defendida. Si te quedas sin esperanza, ya no hay más. Ya no esperas.

Silvia AG

"¿Cómo Sustentar?"

Mientras hago acopio de mis recuerdos
A medio camino de la locura …
Ya no te espero.


Ahora debo construir cimientos allí dónde viví sueños.


Silvia AG

"Insuficiente"

¿¡Te resulta insuficiente!?. Verás, es que ya no queda más que extraer. Todo ha sido dado y el manantial se ha secado. Por mucho que lo intente al no haber entrado nada más, es realmente complicado que surja algo nuevo.
Lo compartí entregándolo sin temor al desenlace. Abrí en canal el corazón dejando que todo volara directo al tuyo, pero creo que nunca llegaste a recibirlo, pues un candado obstaculizaba el paso. Tú lo pusiste alllí. No me diste la llave y ahí acabó todo. Ahora no puedo por más que quieras repetir el envío; salió en el momento que tenía que hacerlo sin posibilidad de retorno. Tuyo es, pues de tí nació. A pasos lentos, ando llenando otros manantiales a base de nuevas gotas frescas que la lluvia pone en mis manos. A mí no me resulta insuficiente.

 

"Claudico"

                                Está bien …

                                ... me rindo
 
 
     
    YA  NO  CREO

"AbATiDaS MaRiOnEtAs"

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Gracias

"So...What?"

Fragility on strike.
Waste of Tenderness.
Foolishness all around.
Imagination spoiled it all
Disappointments on sale.




Struggle.
Courage.
Appreciation.
Self-love.

Silvia AG

"?Alumbra¿"

"¿Qué genera el moverse sin expectativas?"


Silvia AG

"Volverán"


Relato presentado en  "VI Premio Luis Adaro de Relato Corto" (La Asociación de Escritores Noveles - AEN). Enero 2012



Hay vacíos difíciles de llenar y por el contrario hay otros difíciles de liberar. En medio, los que deben permanecer tal cuál se construyeron...
Los primeros rayos de sol descansan sobre las copas vacías. La música ha dejado de sonar. El gélido viento canta en la ventana y ella abre los ojos. Con extrema lentitud se desprende de la manta que cubre su desnudo cuerpo sin apartar la vista del que a su lado duerme. "No quiero despertarle. No quiero que me vea. He de salir sin ser vista".

Casi flotando para no ser escuchada, deambula
por la casa recopilando su ropa. Esa de la que él fue dueño anoche arrebatándosela con la misma dulzura con la que la amó.

No es la primera vez que están juntos. Su historia se remonta al otoño en que su prima se casó.

Muy a su pesar, pues reacia ha sido siempre a acontecimientos sociales, asistió a su boda, dado que además, su confidente prima amenazó con prepárale más "citas a ciegas" si no asistía, lo que convirtió este acto en una obligación ineludible, ya que horrorizada, aún recordaba los tres últimos encuentros preparados.


Con la promesa en la mano de no más experimentos, se convirtió en Dama de Honor. Su estrategia era permanecer el tiempo justo en el que debía desarrollar su papel para desaparecer tan pronto los novios salieran por la puerta de la iglesia. En ello estaba, cuando en su marcha clandestina, tropezó con un apuesto hombre que sin querer le pisó el vestido, provocando que ella, antes de perder el equilibrio por completo, se aferrara a su cuello evitando así, no sólo ser descubierta, sino dejar su rostro dibujado en el suelo.

Tras el susto, vinieron las disculpas, las presentaciones, y unidos por las misma intención en dar por zanjada su presencia en tal acontecimiento, marcharon juntos. Una cosa llevó a la otra y antes de que se hubieran dado cuenta, ya habían pasado casi cuatro años.

Sin fecha en calendario, se han ido viendo intercaladamente cuando uno de ellos claudicaba y necesitaba más al otro. Incluso meses sin verse ni oírse, no han frenado esta su historia.

Esta noche, de nuevo una vez más, se veía acurrucada en sus brazos.

Los encuentros a su lado comenzaban sumergidos en debates que no agotaban a los interlocutores. Temas variados, ideas compartidas, enfoques distantes, puntos sin resolución, consumían minutos de un ansiado encuentro. Ambos vivían sin desvelar al otro ese deseo irracional que les hacía buscarse constantemente al tiempo que, con la misma frecuencia, les llevaba a la huida. Imposible controlar ambos instintos de manera coherente, pues en ocasiones uno se alzaba por encima del otro para luego rendirse y dejarse abatir por el antes ganador.

Pese a jactarse constantemente de estar en posesión de unos insensibles nervios de hierro capaces de enfrentar con éxito cualquier acontecimiento, acercarse a él siempre suponía rendición y entrega sin reparo de sus anhelos más ocultos. Presa del pánico, escapaba una y otra vez corriendo tan rápido como su corazón podía respirar y sus piernas responder. "Me ahogo perdida en mi propio deseo. Es enfermizo", se decía reconociendo su debilidad.

"Buenos días, tengo prisa, pero estoy preparando café. Sólo y con un sobre de azúcar, como siempre", oyó decirle mientras terminaba de colocarse la falda y el aroma del café inundaba la sala.
"Prisa, prisa ... Un domingo a las 11.30 hrs de la mañana. Después de tanto tiempo y tanta excusa absurda que roza lo inverosímil, aún da por hecho que le creo".  Pensó en silencio.
"No gracias, he de irme. Me esperan", respondió sin mirarle. Hoy quiso ser ella quién también obsequiara con pretextos la despedida, sobretodo antes de que él descubriera que con un sólo guiño, volvería a dormirse en sus brazos.

Un adiós cautivo en los labios cierra la puerta.

Abrochándose el abrigo, se apresura con firmeza hacia el ascensor, increpándose a sí misma: "Ésto no debe suceder otra vez. Hoy ha sido el final".

Tras breves minutos postrado frente a la puerta con el sólo café en sus manos, duda si salir en su busca. "¡¿Por qué habré dicho otra vez lo mismo?!. No sé porqué siempre la acabo apartando si lo que quiero es que se quede. No sé cómo hacerlo ... ".

Prácticamente inmóvil, enfadado más incapaz de reaccionar, rememora al detalle cada instante a su lado. Todavía quedan gotas de su perfume bailando en el aire y los ecos de su risa retumban entre las paredes de su ahora, fría habitación. "¡Me gusta que me cante; ilumina mi vida".

El silencio de su casa permite que se reconforte en su recuerdo. Su corazón se acelera. Sonríe, abre la puerta y grita su nombre acelerando el paso. No hay respuesta. Ya ni siquiera hay rastro de ella.

Regresa a su casa, tira el café, abre una cerveza y ya sereno se deja vencer por la cobardía, permitiendo que el miedo recorra su cuerpo. "No tengo necesidad de comprometerme. Yo soy así y además al fin y al cabo, ella volverá. Siempre lo hace".

Tarda en justificarse ante sí mismo, exactamente lo mismo que tarda en marcar el número de teléfono de la pelirroja de la tienda de la esquina. Con ella no corre riesgos. Alegre y jovial, siempre dispuesta ante su reclamo, nunca pide nada. Él no exige pues no requiere nada más. Sus encuentros fugaces, carentes de obligaciones ni conversaciones eternas, risa fácil y rápida despedida, le sobran y le bastan para autoafirmarse. Ella le aleja de tentaciones que puedan encadenarle. Es su antídoto contra su morena.

- "Abre el champagne que te regalé. En quince minutos estoy en tu casa", responde excitada una pecosa rojiza.

Mientras y al arrope de una balada, con cierta nostalgia, se va alejando de su casa.

La imagen de su rostro con esa increíble sonrisa que le derrite, se va haciendo borrosa en el retrovisor de su coche. Baja la ventana dejando que su larga negra melena se alborote confiando que sus pensamientos aprovechen este mar de confusión y se escapen para no volver. Necesita sentir que el frío de este domingo invernal, apaga su calor. Sin embargo, quisiera ser capaz de lograr convertir las horas en días y los días en meses, más abatida en los intentos, desconfía que suceda.

Siente como su cuerpo clama el regreso a él. Perdida en este mapa sin límites claros, ríos que se desbordan, montañas que marcan barreras, se debate entre seguir sin mirar atrás o volver tratando de mirar hacia delante. Ingrata ecuación a base de sumas y restas, llena de luz: "Volveré, siempre lo hago".

Él está cansado. Quiere dormir, pero su mente aniquila toda posibilidad de sosiego. Centra sus esfuerzos en la pelirroja con el ánimo de desbancar a su morenaza que con fuerza irrumpe una y mil veces vapuleando sus cimientos. "No puedo dejarme caer...Otra vez, no".

- "¡Sírveme otra copa!", dice la joven alzando la voz y bailando sin cesar.

Ella bebe, él se emborracha y el día les absorbe...

La tarde pide su turno. Él recibe su llegada a solas, sin rubias, ni rojizas ni negras melenas. Solo, en un desierto ... en altamar a la deriva ... Sin rumbo ni destino claro. Incompleto.

Urgencia por tenerla a su lado. Angustia por dejarla marchar. "Morena, vuelve".

Él quiere retenerla y ella escapar. Ella quiere permanecer por siempre, él desaparecer.

Se baten en duelo entre lo dicho y lo hecho. Entre un vacío y otro. Abismos contradictorios de los que son incapaces de escapar. "Volverán, siempre lo hacen".

Silvia AG
Publicado en: "El Relato del Mes"