"PaLaBrAs"

Me parece que me voy a tomar un helado y de esta forma me mantengo calladita un rato. Claro que si se trata de cerrar boca, mejor un buen cocido madrileño que lleva más tiempo el acabar con él y así la duración de mi silencio se alarga. ¡Pero vamos como el comer sea el remedio para mantenerme así! … ¡Me voy a inflar hasta reventar! … del exceso en mi estómago de comida y de palabras que luchan por salir. Y es que se empeñan en ser protagonistas. Mira que a solas, cuando consigo que se calmen, les explico que ya he aprendido que no todo debe ser dicho; que las verdades adornadas entran mejor en los oídos aunque no siempre sean muy bien entendidas y den lugar a confusión … ¡Eso carece de importancia! … Es un precepto por todos aceptado, pues resulta que agrada más un recorrido curvilíneo que una línea recta a destino.

Pero muchas de ellas no se acaban de convencer, ya que supone su desaparición; quedarán relegadas al baúl de los recuerdos, aquellos que en algún momento, en bajito les recordarán que un día… lejano… fueron útiles y entenderéis que causa cuanto menos, malestar, además de hacerles sentir poco útiles y plantearse el por qué de su existencia.

A decir verdad, estoy de acuerdo. Por ello es que me resulta ciertamente arduo el ponerles freno, si bien entiendo su deseo por brillar.


Lo que pasa es que luego después de su “actuación”, las bofetadas me las llevó yo, ya que pese a mi esmero por que cada una salga en el momento que le corresponde apoyadas en aquellas llenas de dulzura, suavidad y delicadeza (no vayamos a herir sin necesidad), no siempre son bien entendidas y no digamos bien recibidas, originando que mis palabras entablen lucha con las que de frente las reciben … y se lía tal “circo” que al final acabas irracionalmente convenciéndote que efectivamente no todo se ha de decir o por lo menos con los vocablos que no dan lugar a confusión. Vamos que mejor te las ingenias para dar mil vueltas aunque tan solo, (léase irónicamente), quieras decir “te quiero” …

Bien es cierto que determinados pensamientos pueden trasladarse en armónica conjunción de juego de palabras pues hasta resulta encantador y embauca normalmente con victoria a favor para quién con ellas lidia, más otras tantas sensaciones resultan más gratificantes, comprensibles y hasta enloquecedoras, si salen directamente de la mano que las define; es decir, en una o dos palabras claras que no den margen a error … Volviendo al ejemplo anterior, no es lo mismo “tú ya lo sabes”, a un “te quiero” en condiciones; con mirada, caricias y deseo incluidos…(¡Puestos a pedir!).


Dicho queda. Sin embargo de poco va a servir tal compendio de letras. Sé que mis “directas palabras” siguen sin estar convencidas y no cesarán en su empeño por ser libres.

Sea como fuere … Por el momento y aunque brevemente, dedicaré unos instantes a tomarme ese helado … Silvia AG

"Quimeras"

Espejismos creados al antojo de quién en ellos se refleja.

Efímeras quimeras que desorientan esperanzas.

Pérdidas hirientes que destrozan fragilidades en construcción.
 
A veces no somos conscientes de las maquiavélicas jugadas que nos esperan cuando despertamos de algunos letargos en los que voluntariamente, hemos decidido retirarnos para que la realidad no nos moleste.
 
Ideamos absurdas fantasías que “vestimos y desnudamos” según nuestro estado de ánimo y necesidad de abrigo. Vivimos en ellas el tiempo que tarda nuestro juicio en imponer orden de nuevo. Y es entonces cuando tu mirada al pasado trata de abrirse paso mientras cae violentamente dentro de un vacío tenebroso, al tiempo que repasas en qué momento dejaste que entrara la estupidez para dejarte caer vencida confiando que podía ser.

Me he vuelto a confundir.

No dejo de preguntarme si estos reflejos que mis espejos me lanzan,  desaparecerán definitivamente entregándome así razones suficientes para descartar más delirios que dominan mi voluntad.

Será cuestión quizás de plantar cara a estas quimeras ver si de una vez por todas, dejan de vomitar innecesarios sueños imaginarios que hago reales a golpe de insistencia, (insistencia que ya hasta resulta incómoda), y me rindo ante el clamor popular que aboga por desertar en este afán alertados por gritos que pregonan que son prácticamente imposibles de conseguir …
 

De repente …
siento cómo nace
oquedad en mi alma …
 
Silvia AG

"Hay diferencia"

Hay diferencia entre hablar y expresar.

Gran abismo entre amistad y
conveniencia.

No es lo mismo ser amado que
amar.

Diferente es ser leal que te sigo por tu
trono.

No es igual perderme que dejarme ir.


Distinto es esperar que permanecer inmóvil.

Hay diferencia entre "te doy mi vida"

 que
"la vivo contigo". 


Silvia AG

"No eres o ¿yo no soy?"

El “quid” no es quién eres, en quién te has convertido, por qué haces o dejas de hacer qué, cuándo, cómo, dónde, o porqué hablas o nunca lo haces ...

El quid es … que no eres

Pero … realmente

¿Las personas se quieren conocer?
¿Verdaderamente dedican tiempo al encuentro con otros?
¿Hay honesto interés por adentrarse en el desarrollo de alguien que no sea uno mismo?
¿Interesa destapar la autenticidad que ocultan los rostros y más allá, caminar a su lado?
¿Queremos saber aunque ello implique riesgos?
Nos acercamos unos a otros buscando ser reparados.
A quién clama a gritos ser comprendido y por ende entendido, sin que a mi juicio, ello deba ir unido, ya que todo pueda ser entendido más no siempre compartido. Sin embargo, por una extraña mezcla casi tácita, normalmente asumen que si entiendes, afirmas diagnóstico. Cuando esta regla no se cumple bajo su precepto y antes siquiera de darte tiempo a reaccionar … has defraudado.

Personas hay también que les mueve un afán de castigo … Penas que llevan clavadas les inducen a resarcirlas en manos de otros haciéndoles incluso pagar penitenciasque no les corresponden. Si fallas en asumir estas culpas … defraudas también.

Otros ansían posicionarse sobre aquello que creen les pertenece aún sin, al menos, intentar ganarlo y para ello priorizan medios. Todo vale por logar el objetivo y “nada” es aquello que no les reporta tal fin, por lo que si no cubres sus expectativas … decepcionas y quedas relegado automáticamente al olvido.

Y en cuestiones de corazón … En estos menesteres la necesidad de reparación es todavía mayor. Este campo da juego a reivindicaciones de todo tipo. Inmenso abanico de variopintas necesidades que exigen deban ser “indudablemente” cubiertas. Pagos atrasados que han de ser zanjados con saldo positivo. Leyes y normas no escritas que no pueden ser apeladas. Ternura jamás recibida que debe cubrir espacios oscuros de soledad marchita. Putrefactos anclajes del pasado vienen a condicionar tu pase si consigues su derrumbe.

Y abocados vamos al desastre.

Malgastando energía en requerir aquello que no tuvimos, dejamos escapar lo que sí se puede alcanzar. No adentrarse en la autenticidad de lo que otros tengan que ofrecer, es destruir cualquier mínima posibilidad de acercamiento saludable que beneficiaría a todos, amén de disfrutar de un aprendizaje impagable.

Nuestra ya preconcebida mente y “sus inquilinos” dirigen de tal forma nuestra vida que entorpecen hasta el punto incluso de frenar en seco una mínima voluntad de dejar de ser centro para compartir otro.

Y nuevamente y más que nunca … defraudas.

Los corazones se alejan cabizbajos con sensación de despiadada derrota.


Las almas vagan tristes y nuevamente solitarias.

Los besos se desploman contra el suelo, arrastrando con ellos las caricias y abrazos que clavados de rodillas, abrazan vacío.

Tanto por nosotros, tan escasos por otros. El resultado de tal suma: “no eres”.

¿No eres? … ¿o lo que ocurre es que aún “yo no soy”? ... ¿A quién reclamar daños?.

A nosotros mismos …


Silvia AG

"¡¡Cállame!!"

A sabiendas que prácticamente inútil sería enfrentar una nueva restauración, pues cuento la tercera, recopilé trazos de mi sueño destruido dirigiendo mis dedos y pensamientos de nuevo hacía ese puzle quebrado que yacía en su arrebatado privilegiado lugar, con esperanzas de ser capaz de rehabilitarlo en un último intento.


El poco orgullo que aún habitaba en mí, en un primer intento me frenó. Sin embargo, atropellado por la fuerza de llamaradas que aún queman mi piel y que me sorprenden desprevenida cualquier momento del día, de nuevo y una vez más, mi rendido orgullo, me ha devuelto arrastrada directa al punto de partida dónde me esperaba este jeroglífico al que encontrar algo de sentido, está robando el mío y dónde tan sólo respiro el recuerdo de la forma en que te giraste para alcanzar mi mano, detener el tiempo y besarme.



Silvia AG

"Amargas-azucaradas Lecciones"

 De alguna manera he de conseguir transmutar los amargos sorbos que, según apuntan, lo que vienen es a darme lecciones, pues su cometido no es otro que el hacerte crecer. Resulta que las enseñanzas si son crueles mejor, pues cumplen con su misión de hacerte comprender el sentido pleno del padecimiento, lo cuál bien empleado, puede revertir en encontrar un sentido, una razón a una situación difícil y tomar parte en ella: actuar.

Cierto es que como ya comenté en una de mis entradas ("
Agridulce"), si no has conocido la cara amarga difícil será que reconozcas la dulce y ahora añado "y viceversa" porque anda que no te incita a ponerte en movimiento el perseguir hasta lograr, el bienestar, la satisfacción de bucear en mar de abrazos, la dicha y la paz en tu vida, después de haber caído en el barrizal.

Es cuestión de actitud, pues si bien muchas veces dejamos que el mal sea nuestro verdugo sin plantarle cara, también en otras ocasiones el miedo a la felicidad o más bien, la incertidumbre que ello produce, nos lleva a disfrutar a medias del
manjar. O nos ocultamos tras la estela de la pena sintiéndonos víctimas, (no merecedoras en la mayoría de los casos, "claro"), llorando a solas y deseando que llegue un huracán y se la lleve porque somos incapaces de reaccionar, o bien nos acobardamos ante la dicha pues nos produce miedo sentir júbilo, deseo, entusiasmo, incluso sorprendernos de madrugada con sonrisas que alguien puso en tu boca. Vamos que muchas veces nos quedamos a mitad de camino defraudando lo que realmente nos hace sentir vivos; tanto si duele como si produce provecho.

Siempre quiero dar por bueno el aire empleado en iniciar, desarrollar y a ser posible, culminar con éxito, los diversos "experimentos" que me han sido otorgados, si bien la
Nostalgía puede acompañarme en el tratamiento de alguna de las tesis, (créedme que lo son pues tan sólo por el trabajo científico que lleva entenderlas, se hacen dignas de estudio), mi alma descansa si dejo que mis movimientos vayan acompasados de mis sentimientos, en lugar de permitirles que acampen
adormecidos sin facilitarles vías de escape.


Dicho lo cuál ... GRACIAS, aunque no estaría de más que por lo menos durante los meses venideros, fuera la "Ventura" la maestra. Prometo que seré una alumna aplicada y me entregaré a la lección. 


Silvia AG