"Tu mano"

Hay sensaciones que se acurrucan plácidamente aletargadas en espera de ser despertadas. De cuando en cuando recurres a ellas para no olvidar que un día, un segundo, aquella cálida tarde, te entregaste sin más
 
Dejaste que de tí emergiera una luz imposible de retener.
 
Resurgir que reconforta.
Obsequios imperecederos bañados en aromas cautivantes.
Deleites para todos los sentidos.
Breves espacios de tiempo agarrados a esos únicos sentimientos limpios de impurezas.
Satisfechos estados de ánimo que envuelven noches sombrías.
 
 Hoy me viene a la memoria uno de ellos ...
 
Tu mano sobre la mía.

"Segundas oportunidades"

Soy de la opinión que es productivo conceder segundas oportunidades, incluso terceras en casos de más altura. Lo mismo para ser dignos de ellas.

Son acontecimientos que propician el
reconducir emociones truncadas en aras de ver un nuevo despertar.
Dejar apartado aquello que en su momento recibimos o entregamos, es aprobar el estar en disposición de autorizar acercamiento con mirada primeriza. Algo con lo que hemos sido dotados en este eterno caminar en equilibrio entre mil posibilidades de elección.

Y las reacciones suelen sorprender. Lo esperado queda normalmente
alejado de lo nuevo que se recibe. Parcelas antes desconocidas brotan con tal claridad que te llevan a plantear cuánto de real obtenías antes y cuánto de certero es lo
que ahora te llega.
 
Quizá sin más sea una mezcla de ambos, pues amplios y variopintos son los matices que configuran a cada persona. A ello hay que añadir las transformaciones que sufrimos o quiero creer, aquellas con las que nos beneficiamos a lo largo de los años que inciden profundamente. Estigmas marcados a fuego que permanecen de por vida intrínsecos a nuestra identidad.

Igualmente sucede sin embargo, que con tal concesión simplemente ratificamos la primera percepción.

 En manos de la capacidad y/o de la voluntad de cada uno, queda el transmitir a nuestros semejantes lo que nos distingue configurando nuestra individualidad, ya que si bien tarde o temprano la inexorable evidencia ocupará primer puesto sin que podamos evitarlo, no todos estamos dispuestos a manifestar con la misma facilidad y rapidez nuestra apertura. Mente y corazón no siempre llegan al consenso. Más allá, se entrecruzan en disputa con rendiciones en ocasiones sumamente difíciles de aceptar por alguno de ellos.

No obstante sea como fuere, dejar que
reaparezca alguien es ya en sí un acto de fé, de esperanza bañada en confianza, puesto que lo que a ello nos lleva es la creencia en la mejora; convicción en que el regreso viene en tono cuanto menos conciliador y con
bondadosas intenciones. De lo contrario, si creyésemos que esta aparición nos iba a resultar perjudicial, muchos de nosotros escogeríamos no estar en disposición...

Permitámonos ser arrastrados por estos
experimentos sin olvidar que ...

no todo lo que reluce es oro ni opaco lo que permanece oculto.


"¿Cómo?"

Un corazón destrozado puede recomponerse pese a estar recubierto de remiendos. A un amor que marcha, puedes despedirle pese a hacerlo llorando. Engaños, decepciones y vigilias al dolor entrarán y costará expulsarlas...Más todo ello no entorpecerá que una vez más o con suerte tres o cuatro, vuelvas a desplegar tus alas para aterrizar en nuevos brazos. 

Podrás descubrir que hay amigos que llegan a convertirse en auténticos desconocidos y para los que aplicar distancia, es la mejor solución. Si bien, no impedirá que abras la cancela para recibir a otros.

Un destino impensable puede acabar siendo un hogar
factible, más allá incluso apacible.

La muerte que antes aterrorizaba, puede llegar a ser
aceptada como compañera en el camino.

La
lluvia puede calentar. El sol enfriar. La noche alumbrar. El día hundirte en tinieblas. No obstante sabrás diseñar tu protección ante contratiempos.

Pero ... ¿Cómo arreglar un sueño desintegrado?

¿Cómo callar cuando lo que quieres es alzar la voz bien alto suplicando que no haya fin?

¿Cómo respirar cuando la esperanza se
marchita?

¿Cómo enlazar las rotas piezas para hacer de él lo que fué?

¿Claudicar y acatar que huya de tí?

Conservar fragmentos no será suficiente.

¿Cómo idear uno
nuevo?

"¡Cántame!"

Mejor ser esa persona con la que te gustaría volar sobrepasando límites
Aquella con quién tu verdad compartieras. 

Alguien ante quién te mostrases sin miedo a coacciones

Esa persona que quisieras tener cerca para crecer.

El cobijo de tu alma.

La libertad de tus alas.
La alegre melodía de tu latir.

"For sure"

Es posible que mires la orilla del mar y quieras estar de nuevo ahí...
Probablemente desearás que la brisa te cante suavemente al oído...
Pueda ser que implores
regreso...
Es más que posible que ... esa orilla ya no esté esperándote.
Es más que probable que ... ese viento ya helado, únicamente entone ecos de arrepentimiento.
Pueda ser más certero que ... sólo te sean devueltos lamentos.

Más, muy seguramente, respirarás con sosiego ... Exclusivamente y tan sólo durante el corto tiempo que tarda en llegar el ocaso a tu rostro, causará dolor .




"Reflexiones y demás contertulios"

Imposible escapar de la telaraña de Reflexiones que se abalanzan dentro de mí buscando hueco y consuelo. Intento ser ágil en mis respuestas pues el tiempo apremia para muchas de ellas y me están estrangulando.




Se enfadan y vociferan por recibir su razón. Las escucho a todas. No sólo eso; abierta al diálogo estoy siempre que a mí acuden. Entiendo sus desvelos y su ansía por que les sea entregado un desenlace que fomente su fortaleza para seguir. Pero siendo honesta conmigo misma, como creo debemos actuar para sernos fieles, he de decir que necesito un respiro. 
No se construye una vida a base de actos reflejos; ciertas acciones no se resuelven respondiendo con rapidez ante un acontecimiento entre otras cosas, "Señoras Reflexiones", porque el corazón, que también aboga por ser
escuchado en juicio justo, acapara una gran parte de lo que soy. No nos equivoquemos, mi balanza siempre intenta mantenerse en equilibrio. No obstante, en ocasiones, cuando ya ando exhausta en la lucha, permito que se incline hacía un lado en concreto siguiendo instintos que, si me apuras, engloban más verdad....

¡¿Y qué decir de las
dudas?!...Porque pongo en vuestro conocimiento que TAMBIÉN ellas quieren su momento de gloria. ¡¡Y son de pesadas...!!

Pero que no cunda el pánico; suelo acabar pronto con ellas. No me gusta el estado de
incertidumbre. Yo ataco directamente asumiendo lo que pueda surgir. Lo medito, valoro, equilibro ... ¡y voy a por ello!. Ojo, no sin antes pasar audiencia con "mi corazón" que ya digo, reina. No hay remordimientos cuando el corazón habla.

Me equivoco,
claro. A veces no resulta ser lo esperado, también. Sin embargo, entrego siempre lo más puro que nace de mi... Lo más noble y sincero y gracias que ya he aprendido a dar sin esperar a recibir. Cuando de corazón se entrega, de amor llenas, (a tí y a quién otorgas).


Dicho ésto, sólo me queda esperar que por lo menos esta noche, me den tregua. Nadar entre tanto contertulio, a cuál más poderoso, no resulta fácil tarea.