"En continuo cambio"

Estamos en permanente cambio. Los pasos de nuestra vida se sustentan con más o menos firmeza, sobre las constantes variaciones a las que nos vemos sometidos. Llaman si tocar y entran sin ser invitadas. El momento del cambio es efímero y cuando ya se ha producido, pasa a ser tu presente. En ocasiones el equilibrio entre lo que abandonas y lo nuevo que enfrentas, es precario, carente incluso de sentido, indeseado, no bienvenido. Pero es tarde; ya está ahí. No hay fuga posible. 
 
Pueda parecer que tu mundo se hace añicos sin capacidad para recomponer el puzzle. En asunto de lesiones, no siempre la habilidad aflora. Es entonces cuando has de convertirte  en buen estratega para encarar con audacia, lo que ante ti se presenta, aunque el alma pese y el cuerpo duela. No hay camino posible que no sea el resurgir
 
Lleva tiempo. Hay que dedicarse con afán a ello tolerando los filos de las espadas. Después de todo, aún creyéndolo imposible, pasará.

"Olvidar / perdonar"

En cierta ocasión, tiempo hace ya de ello, escuché una respuesta que él, abandonado por ella, le susurraba casi como un lamento y a modo de veredicto.

Habían atravesado por un camino antes inimaginable por el que, no obstante, acordaron entrar pues creyeron que con ello mejorarían su situación..."económica". Ignoraron y más tarde aprendieron, que el amor no es una cartera que llenar con dólares.
 
 
Pasaba el tiempo mientras él se derrumbaba y ella confundida y embaucada por el embrujo del lujo, se dejaba dormir.

Recorridos caminos separados, llegó un momento en el que se encontraron de nuevo: Ella con mirada ausente, simulaba disfrutar del momento. Él abrumado por el dolor, la miró y en tono sosegado le dijo que si dos personas enamoradas decidían seguir juntas, no era porque “olvidaban”, sino porque “perdonaban”: … “If they stay together is not because they forget,  it´s because they forgive”....
Buen broche para el final … Sin embargo, la imagen de las dos manos entrelazadas pidiendo y otorgando perdón, podría haber dado paso a un nuevo film “A proposal to forgive”…

Perdón es una de las palabras más generosas de nuestro vocablo, dado que está llena de connotaciones positivas y no siempre es conscientemente utilizada. Es un acto de desafío contigo mismo pues implica dejar de lado la ofensa recibida apartando juicios, para así poder hacer entrega de este “regalo” y liberar a ambas partes de amargura y resentimiento. Además los beneficios que aporta son indudablemente favorables; aquellos sentimientos de rencor se transforman en sentimientos sanos que repercuten en nuestro bienestar mental. La indignación y la ira cesan si cambiamos nuestra actitud y desterramos de la mente pensamientos que dañan.

Quizá el perdón sea la clave que libere. Bien merece titular.

"¿Vienes, vas o ... sigues?"

No importa si vienes o te vas; lo importante es que vayas.

Asentar lo conocido, descartar lo nocivo, vivir con lo aprendido, asumir lo inevitable, aceptar el desafío. Buscar la manera de ser feliz, disfrutando de cada paso que a ello te lleve.
 

No es necesario que compartas, siquiera, entiendas mi verdad. Al fin y al cabo es eso: mía, propia, construída por mí.
No te molestes en que yo vea sólo la tuya, pues efectivamente y al fin y al cabo, es eso: tuya.

Lo que sí podemos es compartirla y enriquecernos en ellas, pues quizás, si permaneces con ojos abiertos, descubras que también puede llevarte y yo acompañarte.
Más aún tampoco importa si eso ocurre, tan solo ... deja que ocurra.

"Sucede..."

Sucede a menudo que, casi sin darnos cuenta, emitimos juicios que ni siquiera nos son pedidos. 
¡Con qué facilidad nos hacemos sabios en lo ajeno!. 
¡Con qué soltura descubrimos misterios que no nos corresponden!. 
¡Cuánta habilidad en la resolución de aquello que no nos es propio!...


"Cuando el carro se ha roto, muchos os dirán por donde no debió pasar". 

 
Sucede, en menos ocasiones, que tomando conciencia, averiguamos porqué se rompió.