"Fin del ahorcamiento"

No voy a seguir siendo yo la que apechugue siempre con el peso de arreglar los desechos que otros arrojan.

Se acabó el
soportar inseguridades de otros.

Punto y final al
ahorcamiento.

Incansables llamadas de atención que solo se traducen en reproches, pues es más fácil acusar a otros que soportar errores. 

Vetado queda ya de por vida el dejarme cortar el cuello en aras de su beneficio.
 
Ya es hora de que cada cuál se responsabilice de quién es, qué hace y/o ha hecho o dejado de hacer que yo ya me he analizado lo suficiente como para saber qué es lo que me toca asumir y qué no me pertenecer cargar. Muchos años embarrada en menesteres cuanto menos molestos a los que nadie ponía fin. Lejos de ello, las exigencias han ido cada vez en aumento culpabilizando a los demás por lo que ellos no eran ni lo son aún, capaces de hacer frente.

Hasta aquí.
No más interrupciones en mi vida que lo único que consiguen en
viciar mi sano ambiente.

¡¡Dejadme nadar libre en mi "Universo"!!. 

Antes trataba de sobrevivir a ello. 

Ahora, por fin, VIVO.

Silvia AG

4 comentarios:

  1. Preciosa entrada,quitarse un mochila de la espalda es poder nadar libre sin peso sobre nuestros hombros.
    Abrazos infinitos, buen fin de semana.

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  2. Olvidé decirte que llevo tu enlace con tu permiso a mi sitio Perfume de Rosas, cerré mi otro blog y perdí el enlace.
    Abrazosss

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