"Convalecientes"

Taponar heridas a base de furtivas veladas que apenas rozan el alba, conduce tan sólo a breves momentos de débil salvaguarda.

Nutrirse a base de consuelos esporádicos, es alimentarse de migajas.

Apoyarse en experiencias ajenas no siempre es cauce para fundamentar las propias. En ocasiones incluso,
puede debilitar los cimientos más sólidos. Además el dolor propio, de por sí enturbado, cuesta explicar por lo tanto difícilmente es entendido y raramente compartido.

Únicamente en nosotros está el curar lo que sangra, pues no sana quién
toma medicamentos con exiguos efectos reconstituyentes, sino aquel cuya predisposición le conducirá a eludir y anular el germen que ocasionó su mal.

El poder curativo emana de dentro.

4 comentarios:

  1. El mensaje de tu post es increible, gracias por compartirlo.
    Te dejo un fuerte abrazo, bonito domingo!

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  2. Me encantaría compartir estas palabras tan bellas que nos has regalado; pero hay cosas que no encuentran su reparación en nuestro interior, esto lo sé por dolorosa experiencia; la vida a a veces se complica de una manera tal que el día a día se convierte en una eterna convalecencia sin expectativas de curación.
    Pero me encantaría pensar tan bello como lo haces tú, querida amiga.
    Un abrazo bien grande; te deseo un hermoso fin de semana.

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  3. ¡José ... puedes! o ¿debería decir "debes"? :) :). ¡¡Busca la manera de ser feliz!!. Un abrazo y feliz semana

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