"Impulsemos acciones equilibradas"

Gente que no se distingue precisamente por ser personas ecuánimes, lejos de recobrar algo de dignidad acaban incluso perdiendo, hasta por las yemas de los dedos, el poco juicio que les queda.

Lo curioso es que inexplicablemente suelen resultar
impunes en litigios.

¿Pacto con el diablo?. ¿Facilidad para escabullirse?. ¿
Mentiras apropiadas?.

Esa falta de
decoro, esa capacidad para tergiversar sucesos a base de argucias, consiguen hacerles ganar terreno y ganar ...
engañando.

Argumentos falsos presentados ante un público que espera recibir
carroña con qué alimentar propias, débiles y oscuras vanidades.
 
Ahora bien,
justicia objetiva, carente de prejuicios, ya sea terrenal o divina, llegará y acabarán mendigando consuelo.

Tal vez si antes hubieran adjudicado por igual
honores a contrincantes y adeptos, episodios de prudencia se hubieran alzado en armonía.



Actuando con reflexión y precaución hubieran sido conducidos a sobrellevar con dignidad situaciones peligrosas, arriesgadas o complicadas evitado daños.

 

No deberíamos olvidar que
no es equilibrado ser enjuiciado
sin ser percibido.







2 comentarios:

  1. Bueno, pues ya tienes una huella!
    Primero agradecerte tu comentario y segundo, felicitarte por tu blog y este post en especial para corroborar tus palabras; ¡no puedo estar más de acuerdo!

    Además que me encanta la frase de Oscar Wilde que has seleccionado para tu blog “No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”.

    Un abrazo

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  2. ¡Gracias Mariló!. Un placer que hayas venido a visitarme y muchas gracias por tu "huella". Te sigo. Un abrazo

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