"Corazón eximido"


Pudiera comprender que hayas decidido bajar la cabeza, ocultar tus ojos y seguir otra dirección. Supongo que después de todo, tendrás que pasar por algo así para entender el alcance de lo sucedido. Supongo además, que también me tocará a mí pasear por tu senda, pues parece ser que las situaciones nos resultan más comprensibles y hasta más auténticas, si las vivimos en primera persona.
La empatía nos abandonó en busca de unos días libres dejándonos desconcertados ante nuestras propias posturas. De poco ha servido acorralar al esperanzado corazón que, con cierta resignación, aguardaba su momento para latir. Escasa utilidad ha tenido la intención de cura.

El
resplandor que vertía nuestra magía, se
ha vuelto opaco. Ya no caen estrellas a nuestro paso.

Ajenos y en la distancia, la coherencia cada día gana terreno invitándonos a seguirla en silencio.

No habiendo mucho más que decir, ó más bien que se quiera escuchar, lo planeado por hacer tampoco va a ver la
luz. Por ello es que estamos a un paso de extraviar a conciencia la memoría que fuertemente nos mantenía encadenados, a fin de borrar secuelas inservibles que han dejado de producir gozo.

Y será entonces cuando, quizás sólo quizás, el día menos pensado el corazón amanezca lleno de júbilo y
eximido de esperas que escapan a la razón.

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