“Indiferencia”

Hay silencios que no se rellenan ni con el desgarro de unas lágrimas.
Suponen una forma de indiferencia, casi atroz diría yo, pues sin mediar palabras, el mensaje recibido es justamente ese: impasibilidad, insensibilidad, desinterésIndiferencia.

Hace muchos años ya que colecciono frases y a mi recuerdo viene hoy una de ellas que recogí tiempo atrás, muy atrás: "Lo contrario al amor no es el odio, sino la indiferencia", creo que de Freud. De aquella me caló, pero no con tanta fuerza como lo hace ahora. Era más joven y aún no había podido comprobar la veracidad de la misma. Pero la vida pasa y con ella vas degustando nuevos sabores que gustes o no, aderezan tu existencia.

La indiferencia marca un abismo brutal entre la inclinación y el rechazo, posicionándose como una balanza en medio de los dos que sin desviarse hacia ningún bando, inserta vacío.

El que la otorga se ve liberado ya que deja de sentir. Ni sufre ni padece. Se vuelve inmune y sigue sin girar la vista, sin importar lo que allí quede. Pasa página y continúa. 
 
Si ha tenido valor, recogerá los frutos de tal aprendizaje. Llegar a poseer la indiferencia supone de alguna forma, haber crecido: lo que dolía deja de hacerlo porque ya lo has sobrevivido. Lo que no entendías cobra tal sentido que el mismo te hace ser imperturbable. Lo que amabas se decolora hasta llegar al desencanto y de aquí a no importar, un paso: indiferencia.

Pero el que la recibe, el que la recibe sobretodo sin esperarla, puede ver cómo su alma se despedaza lentamente. La reconstrucción ante tal entrega se hace ciertamente ardua y laboriosa. Se abren grandes canales de dudas ante réplicas no entregadas ni explicadas. La indiferencia no suele ser ducha en el arte del lenguaje y no hay nada más hueco que un silencio entre ahogos. El mutismo brota implacable ante unos ojos humedecidos que buscan respuesta.  

Tanto si la recibes como si la otorgas, has de ser valiente;

*para vivirla, entenderla, aceptarla y sobrepasarla,
  
-en la entrega consciente del paso ejecutado; sensato y seguro has de estar en la partida

pues;
         *deberás asumir la entrega como una marcha, un adiós
          -horas de silencio podrían cubrir tu días

ya que;
         *recibir pasividad suele ser despedida sin retorno. 
         -quizás si decides volver, lo que recibas, sea lo antes otorgado: indiferencia.
 

 

4 comentarios:

  1. Pues.. compañero_ me ha gustado "tu decir".. me ha imbrincado con la indiferencia, los sabores, inclinaciones.. rèplicas, mutismo, ahogo.. bien ahì.. llega, llega.. al pie! cariños.. una nueva seguidora_

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  2. Aunque me equivoque con el entusiasmo, lo prefiero a la indiferencia. La indiferencia plena es la muerte.
    Gracias por tu visita. Volveré. Me ha gustado el continente y el contenido de tu casa.
    Un abrazo.

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