"Cuando tú me miras"

Apoyada en la ventana, escuchando cómo las gotas de lluvia intentan romper el silencio, rememora aquel lejano día de verano …
… ”Por fin te tengo en mis brazos”, le dijo besando su frente, al tiempo que acariciaba su frágil rostro que postrado en su regazo, sonreía plácidamente. Susurrando, le cantaba una nana. Se sentía una mujer plena y llena de felicidad.

Había anhelado su llegada desde muy temprana edad. “Esperemos un poco cariño”-le decía él. “Nuestro futuro es incierto. Busquemos el mejor momento”, insistía apelando al sentido común.

Ella abatida, percibía que esta espera debilitaba su relación.
Habían discutido en más de una ocasión, pensando incluso que el fin llegaría. Más en los renglones de sus vidas, escrito estaba.
 

El sonido del reloj irrumpe con fuerza en sus pensamientos.
No se altera. Hace 8 años que los sonidos eran inquilinos primordiales en sus vidas.
Las nueve de la noche. Tic, tac, tic, tac……El eco de una voz le trae de vuelta: “Mamá, ¿puedes leerme un cuento?”.

Esboza una gran sonrisa y recoge el texto, mientras piensa que le mostrará el nuevo cuento que para ella ha hallado. Uno más.
Llevaba años recopilando historias. Decidió hace tiempo dejarle como legado una gran biblioteca  con el deseo de que le acompañara siempre.

“Esta es la apropiada hoy”, musitó para sí …."Para Elisa"….
Llegada esta hora y cada día, dedica unos minutos en preparar una atmósfera de sentidos que la abriguen. Unos instantes mágicos que cada noche construye y que atraviesan y recubren de calor todas las estancias de la casa.

….Y comenzó a leer para ser escuchada…

“Mamá, ¿a qué huele la princesa?”-.
Con ternura, le acerca una ramita de romero que meses antes había plantado…”La más aromática. Lo entenderá”.
La pequeña huele y sonríe.

La lectura prosigue….

….“Mamá, ¿cómo es el pelo suave de la princesa?”-.
Coge su mano y con suavidad posa seda deslizándola como un dulce baile.
El piano sigue sonando….

“Mamá, ¿Cuándo encuentra el amor la princesa?”-…
Con los ojos humedecidos, abrazando su inocencia, le contesta:
“Solo cuando tú me miras”.

Y alargó su mano para recibir la de su madre. Juntas, con los dedos entrelazados, prosiguieron el relato sobre los puntos en el relieve…




Ganador relato del mes de mayo.

Muchas gracias a todos los que me han leído y al apoyo de aquellos que me han votado. Gracias a Jorge por darnos esta magnífica oportunidad de compartir nuestras palabras.
Enhorabuena a todos los participantes.
Silvia

2 comentarios:

  1. Publicado en "El relato del mes": http://elrelatodelmes.wordpress.com/2011/05/27/69/
    Mayo 2011

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  2. http://elrelatodelmes.wordpress.com/2011/06/26/ganador-relato-del-mes-de-mayo/

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